jueves, 26 de abril de 2012

En Ruta por el Valle del Rhin. De Bruselas a Estrasburgo



Ponte al volante, anímate a conocer Europa en cuatro ruedas. Te propongo una ruta de 600 kilómetros que te llevará de Bruselas a Estrasburgo discurriendo por el Valle del Rhin. Allá vamos!

Primer día. Bruselas.

Nuestro viaje comienza en Bruselas una ciudad cara y fría, pero muy hermosa. Para empezar el día nos encaminamos al barrio Heizel donde se encuentra la célebre escultura del Atomium, una lugar ideal para la foto recuerdo. Después merece la pena ver la Place Royal, el Palacio Real y el casco antiguo. La Grand Platz es el sitio idóneo para finalizar el día probando las famosas cervezas belgas en cualquiera de sus maravilloso pubs antes de recuperarse con una cena en cuyo menú no pueden faltar mejillones y patatas fritas. Te gustará.

Segundo día. Brujas.

De Bruselas a Brujas hay apenas 24 kilómetros, así que no hace falta madrugar mucho, ya que en media hora estaremos allí. Esta preciosa ciudad con sus innumerables canales nos recuerda a Venecia. Recorrer su Plaza Mayor, el Lago de Amor y la Madonna de Miguel Ángel en al Iglesia de Nuestra Señora, es lo clásico. Pero lo más bonito es detenerse ante sus fachadas e imaginar que la chica de la Perla nos saluda desde alguna ventana. Volvemos a Bruselas a dormir, pero antes tomaremos otra cervecita en la Grand Platz, no? Hay tantas para probar!

Tercer día. Aquisgrán y Colonia.

Emprendemos camino hacia  Aquisgrán y cruzamos nuestra primera frontera: entramos en  Alemania. El viaje es de 180 kilómetros, menos de dos horas. Salimos tempranito para aprovechar el día y adentrarnos en el Valle del Rhin. Aquisgrán es la capital de Carlomagno, desde donde dirigió el Sacro Imperio a comienzos del siglo IX. Desde luego no te puedes ir de allí sin visitar la Catedral, iniciada por orden del Emperador, en base a un centro octogonal tomado de las construcciones bizantinas. Son como dos edificios: uno dentro de otro. Es la catedral más original que yo he visto en mi vida y además tiene un tesoro espectacular. Tómate tu tiempo, porque merece la pena. También debería visitarse el Ayuntamiento construido en el lugar que ocupó el Palacio de Carlomagno, con vestigios del gran emperador. Es el momento de tomarse una salchicha con chucrut antes de seguir camino.

Después del mediodía enfilamos hacia Colonia. Sólo 70 kilómetros, 50 minutos, nos separan de esta ciudad que en el valle del Rhin marcaba el límite al norte del Imperio Romano. Otra vez una catedral que deja sin aliento. Muy diferente a la anterior, nos sorprenderá el contraste. Sus vidrieras son espectaculares, aunque la vista del conjunto se afea un poco por la cantidad de edificios que hay construidos a su alrededor. Nos vamos a las animadas orillas del Rhin a buscar un sitio donde cenar y tal vez tomar una copa...  Y ya al hotel.

Cuarto día. Estrasburgo.

El viaje hasta Estrasburgo es largo: 350 kilómetros, unas tres horas y media. Pero antes de cruzar nuestra segunda frontera y meternos en Francia, podemos hacer una paradita en Baden-Baden y admirar su balneario.
Estrasburgo tiene una barrio internacional en el que se encuentra el Consejo de Europa, el Parlamento europeo y la sede del tribunal de los Derechos Humanos. Pero lo más bonito de la ciudad, y motivo por el que hemos llegado hasta aquí, es su característico barrio conocido como la Petite France, Patrimonio de la Humanidad, es como meterse en un cuento de Andersen.... la imaginación se echa a volar en los canales del río. Y aquí también nuestra tercera catedral: Notre Dame,una bella construcción de gres rojizo, obra maestra del arte gótico.
Nuestro viaje por el valle del Rhin ha terminado.