viernes, 11 de mayo de 2012

Amsterdam, vuelven los coffee shops: Diez imprescindibles en dos días

Los famosos coffee shops de Amsterdam en los que se vendey consume legalmente cannabis  ya no quedarán quedan restringidos solo para los holandeses como pretendía el Gobierno.Los turistas podrán seguir accediendo a los coffeeshops de la ciudad y adquirir hachís o marihuana aunque no sean residentes en la ciudad. Así lo ha anunciado el alcalde Eberhard van der Laan, en declaraciones al diario Volkskrant. . Estos locales sonn junto con los escaparates del Barrio Rojo, donde  las mujeres que ejercen la prostitución se exhibían ante los viandantes a la luz de los focos de ese color, dos de los atractivos subterráneos de esa ciudad de tulipanes. Canales, tranvías y bicicletas, componen una imagen bucólica e incluso naif que a los ojos del turista contrasta con esta otra cara de la ciudad: la oscura.
Lo cierto es que cuando te adentras en ella no es tan siniestra. Los escaparates del Barrio Rojo suponían un espectáculo bastante menos deprimente del que ofrecen algunas calles céntricas de las capitales españolas al anochecer, plagadas de chicas que ofrecen sexo a cambio de dinero y que sufren explotación y malos tratos. Pero aqui nadie se escandaliza. Y los coffee shops acogen una clientela tranquila e incluso un punto aburrida que deja muy atrás la algarabía de nuestros pubs en los que solo esta permitida una droga: el alcohol.
¿Merece la pena viajar a Amsterdam? Por supuesto que sí.
La mejor forma de conocer la ciudad es en tranvía, ya que aunque verás muchas bicicletas hay que ser un verdadero experto para saber manejarse en el intenso tráfico.
Estos son mis diez imprescindibles para dos días:

Primer día: Los museos.

1 Plaza Dam:  es el centro de la ciudad y alberga algunos de los edificios más bonitos, como el Palacio Real . Buen sitio para empezar tu recorrido y sumergirte de lleno en el ambiente bullicioso y cosmopolita de la ciudad. Ajetreo incesante.
2 Plaza de los museos. Y tras empaparnos de energía nos vamos a la Plaza de los Museos, mejor en tranvía.  Allí encontramos dos los museos más interesantes, el  Van Gogh Museum  y el  Rijksmuseum . Pasaremos del impresionismo a los maestros de la edad de oro con sólo cruzar la plaza.
3 Parque Vondelpark. Y tras el maratón cultural un poco de ejercicio. Nos acercamos al parque Vondelpark y alquilamos unas bicicletas para recorrerlo. Si llevamos unos bocadillos y nos sentamos al sol, ya no se puede pedir más...
4.Crucero. Y desde aquí otra vez el tranvía hasta la estación central, para tomar,en frente de esta, un barco que nos pasee por la canales. Nuestro tercer medio de transporte. Un paseo romántico que nos permitirá ver la esencia de esta ciudad flotante.
5.Barrio Rojo. Tras el crucero un paseo por el famoso Barrio Rojo, aunque solo sea por curiosidad.
6.Para cenar os recomiendo probar algunos de los muchos restaurantes de cocina indonesia que ofrece la zona de Leidsedwarsstraad. Cuidado con los picantes!!

Segundo día. Un poco de historia.

7.La casa de Ana Frank . Los que hemos leído la conmovedora  historia de Ana Frank no podemos eludir esta cita. Los que no la han leído tendrán la oportunidad de conocer cómo vivieron ocultas las familias judías para escapar de la persecución nazi. Se te pone un nudo en la garganta.
8. Y seguimos la ruta hacia el Beginjnohf, tras cruzar la plaza de Spui donde podemos tomar un café.  Se trata de un conjunto de elegantes casas fundado en 1346 para albergar una hermandad femenina católica laica: las beguinas. Cada edificio es singular. Aquí se encuentra la casa más antigua de Amsterdam.
9.Y ahora un regalo para la vista. El mercado de las flores: un encantador mercado flotante dispuesto sobre barcazas. Llevate un bulbos de tulipanes para plantar en casa.
10. De regreso al centro puedes tomar la zalle Prinsengracht y acercarte hasta la Iglesia Westerkerk. Subiendo a su torre disfrutarás de las mejores vistas de la ciudad a 85 metros de altura. Despídete de Amsterdam!!

PD. Amsterdam esta lleno de hoteles, pero yo os recomiendo no perderos este: Sofitel Amsterdam the Grand. Si no os llega el presupuesto para alojaros en él, yo fui con una superoferta, por lo menos tomar un café en su patio. Merece la pena.