lunes, 7 de mayo de 2012

En Ruta por la cornisa atlántica. Galicia en cinco días

Estas vacaciones nos vamos de ruta por la cornisa atlántica. Nos vamos a llenar de aire de mar, nos llevaremos en los ojos el azul del océano y en la cabeza la dulzura de sus dunas.  ¿Te sumas?
Primer día: de Ortigueira a La Coruña. 
Nuestro viaje se inicia en una playa emblemática, la de Morouzos en Ortigueira. Es la playa que cada año el segundo fin de semana del mes de julio acoge durante cuatro días el Festival Internacional del Mundo Celta. Jóvenes de toda Europa invaden este tranquilo arenal con sus tiendas y convierten la playa en una tremenda fiesta. Si quieres empezar las vacaciones a todo ritmo esta es tu fecha, pero te aseguro que la marcha alocada que puebla Morouzos esos días nos es apta para todas los edades... ¡ni todas las cabezas! Si quieres un inicio más relajado sólo tienes que evitar ese fin de semana, pues el resto del verano aquí reina la paz. Y la belleza, ya que es una de las playas más bonitas que he visto: No hay edificios a la vista, tiene unas dunas preciosas y enfrente una isla, la de San Vicente, a la que en la bajamar se puede ir andando. Dos kilómetros de playa de arena fina y un precioso pinar donde disfrutar del picnic ¿Alguien da más?



Después del día de playa nos dirigimos a La Coruña a cenar y a dormir. Estamos a 95 kilómetros de nuestro objetivo: menos de hora y media. 
En La Coruña un paseo por la céntrica calle de La Estrella para disfrutar de su zona de vinos y tapas nos puede resolver la cena. Por supuesto hay muchos buenos restaurantes para todos los presupuestos. Y claro, las marisquerías: el Suso 2 (plaza de Portugal), o el 10 (plaza de España), están entre las más conocidas.
Por la mañana, antes de pasar a comer a la plaza de María Pita  ( os recomiendo el mesón A Penela), una visita al Monte de San Pedro , al que se sube en ascensor, os dejarán en la retina unas vistas inolvidables. 
Segundo día: Santiago, abrazar al Apóstol.
Y nos vamos para Santiago que el Apóstol espera nuestra visita. En menos de una hora recorremos los 76 kilómetros de autopista que nos separan del final del camino jacobeo.
En esta ruta relámpago nos queda tiempo para abrazar al Apóstol y compartir los sentimientos de los que cada julio se acercan a su morada para celebrar el fin del camino. Por cierto, el 25 de julio es el día de Galicia: este día es festa rachada, la fachada de la catedral se ilumina de mil colores y la ciudad revienta de peregrinos. Si buscas la calma evita este día, claro. 
Unas tapitas por la calle del Franco y ya estamos listos para dormir.
Tercer día: playa de Carnota. 
Tras echar un último vistazo a Santiago mientras desayunamos al sol nos preparamos para otro día de playa que no olvidaremos. Carnota: un paraíso. En menos de una hora y media habremos recorrido los ochenta kilómetros que nos separan de este mar verde y transparente, que casi parece caribeño. Una playa que la revista alemana Traum Strande incluyó entre las cien mejores del mundo. Y que tengan que venir los alemanes a contarnos esto!!
Son siete kilómetros de playa, interrumpidos por una extensa flecha arenosa en la desembocadura del río Valdebois . Te dejará con la boca abierta. Aquí no hay camping, (el más cercano está en la masificada playa de Louro en Muros, a siete kilómetros), solo hay algún  hotelito o pensión. Si el plan es dormir aquí después de cenar en Casa Manolo, conviene tenerlo previsto.


Cuarto día: hacia las islas Cíes
Y salimos ya de A Coruña rumbo a las Rías Baixas. Viajamos hacia Vigo y allí tendremos nuestro puerto base, ya que ahora nos toca cruzar el mar... Tenemos dos horas de coche, 140 kilómetros, para llegar a la ciudad más moderna de Galicia. Una vez allí, hay que dirigirse a la zona portuaria y tomar un barco para la islas Cíes (mejor reservar el pasaje antes por internet). En las islas hay cámping  y veremos que nos hará falta: un día allí se hace demasiado corto!!! Un consejo, vente provisto de un buen calzado para recorrer todos los senderos y de una sombrilla: el sol abrasa!!! 
Y después de bañarnos por última vez en la playa Rodas, la más bonita del mundo según The Guardian, volvemos a Vigo. 
Quinto Día: Baiona y La Guardia

Para descansar de tanto sol hoy hacemos una ruta turística por dos villas marineras. Baiona y La Guardia. Las calles de Baiona se transforman en verano con cientos de turistas sentados en sus terrazas. El paseo que da la vuelta al castillo es muy agradable y su casco antiguo nos libra del calor del mediodía. Prácticamente todo el verano hay fiestas locales y una gran animación en las calles. 
Para rematar la jornada nada como acercarse a la villa de La Guardia a cenar una langosta....


Y terminado este periplo gallego, podemos pensar en seguir hacia Portugal, si es que hay energía y dinero!! Lisboa nos espera...


Si te sirve de ayuda me encantará que me dejes un comentario