viernes, 18 de mayo de 2012

Aunque seamos malditas: una historia aburrida

Reseña remitida por Pucho Méndez

La verdad es que no he leído ninguna otra cosa de Eugenia Rico, pero el formato elegido para Aunque seamos malditas, supongo que tratando de ser original, lo que resulta es aburrido. La novela va cambiando continuamente de declarante, y bajo mi punto de vista , esta forma de novelar no consigue una unidad estructurada que sea amena, que enganche al lector, y que lo persuada para seguir leyendo.

 No, lo siento, este no es el estilo que a mí me gusta y espero que en el futuro no discurra por este camino. El tema es reiterativo y en el intervienen dos brujas, separadas por cientos de años: una de las brujas es Selen, que luego resulta santa, como Juana de Arco, y otra actual, que trata de filosofar sobre su futuro en el pueblo en el que se refugia. Esta última, Ainur, representa el mundo contradictorio actual en el que los médicos desprecian a las brujas sanadoras, y en el cual nada es lo que parece. Como decía, me parece un intento fallido de hacer novela-