domingo, 26 de agosto de 2012

El asiento del conductor de Muriel Spark: para leer en una noche


La lei en una noche. Empezé y ya no la pude soltar hasta acabarla. Muriel Spark juega con nuestras ideas preconcebidas de lo que debe ser un thriller y se ríe de nosotros y con nosotros anunciando desde el principio cúal va a ser el final. No esperes nada convencional en este trepidante relato en el que no se sabe quién es la víctima y quien el asesino. Spark vuelve el mundo del revés y nos invita a montarnos en el tiovivo del absurdo: ahora bien, si te subes no te podrás bajar, estás advertido.
La joven Lise, aburrida de su vida monótona,  decide tomarse unas vacaciones en Nápoles. Allí encontrará la muerte. Pero olvídate de la tragedia, ya que el sentido del humor más ácido envuelve la obra. Desde las primeras líneas el colorido surrealista nos reclama, nos lleva a la entrada del laberinto. No importa que sepamos el final, lo importante es dejarnos llevar, aunque nos den las cinco de la mañana... Pru
ebate tu vestido de arcoiris y lánzate a la aventura de una historia que cuenta más en lo que calla que en lo que dice. 
Y si le pones la cara de  Elisabeth  Taylor? El no va más!!!!